La Orquesta Juvenil Centroamericana (OJC) nació en el mes de mayo del 2008, producto de una alianza entre el estado y empresas privadas y bajo la tutela de músicos titulares de la Orquesta Filarmónica de Berlín, con sede en San José, Costa Rica.
Su nacimiento responde a una larga tradición construida por Costa Rica, desde la década de 1970. Bajo el lema “¿Para qué tractores sin violines?” el país ha invertido sistemáticamente en la enseñanza de la música clásica. El Instituto Nacional de la Música del Ministerio de Cultura y Juventud consta de la Orquesta Sinfónica Infantil, la Orquesta Sinfónica Juvenil, y la Orquesta Sinfónica Nacional que ofrece formación en música clásica a 800 niños, seleccionados entre muchísimos solicitantes.
El Plan Nacional de Desarrollo del Gobierno del Presidente Oscar Arias Sánchez (2006-2010) retoma con fuerza esta idea y proyecta aumentar significativamente no solo la oferta de opciones para aprender a tocar un instrumento, sino también las oportunidades para mejorar y concertar las destrezas musicales por medio del Sistema Nacional de Educación Musical (SINEM).
Es en ese marco que emerge la OJC como idea de la ministra Dra Maria Elena Carballo y la Dra Simone Bunse, coordinadora del proyecto y profesora del INCAE Business School. El periódico La Nación (15 de mayo del 2008) describió la trascendencia múltiple de esta iniciativa:
“…abre una nueva veta para la ruptura de barreras y la construcción de entendimientos en Centroamérica;
…refuerza la creatividad, la seguridad individual y el espíritu de superación entre los jóvenes, sean participantes o aspirantes, y piensen, o no, desarrollar finalmente una carrera como intérpretes; […y…]
…desarrolla un modelo de cooperación público-privado, de carácter regional y con respaldo internacional, del que mucho podremos aprender, incluso en otros ámbitos.”
La idea básica del proyecto es que los estudiantes, al practicar un instrumento y unirse a una orquesta, adquieren confianza en su creatividad y en su potencial para la excelencia, y diseminan esto mismo por toda la población, al tocar su música.